Miquel Carrillo. Ingeniería Sin Fronteras: 'Talento y tecnología al servicio del desarrollo humano'

 

Miquel Carrillo. Ingeniería Sin Fronteras: 'Talento y tecnología al servicio del desarrollo humano'

Miquel Carrillo. Ingeniería Sin Fronteras: 'Talento y tecnología al servicio del desarrollo humano'

Ingeniería Sin Fronteras es una organización no gubernamental (ONG) dedicada a la cooperación al desarrollo, que busca poner la tecnología en el servicio del desarrollo, para construir una sociedad mundial justa y solidaria. Una entidad con muchos años de experiencia en el sector y es un referente en su ámbito.

Entrevistado: Miquel Carrillo. Coordinador de Proyectos de Ingeniería Sin Fronteras en Catalunya

Fuente: Anella. Comunitat TIC | Autor: Joaquim Roqué Paret | Fecha de publicación: 18 de noviembre de 2011 |  Tiempo de lectura: 6 min.

Ideas destacadas:

  "Cumple tu reto es una campaña que permite apoyar efectivo a proyectos tecnológicos pera al desarrollo otros países."

  "El talento es uno de los ingredientes principales en la receta del desarrollo, por esto hay que invertir en formación, a todos los niveles."

  "Hace falta una actitud mucho más cooperativista para construir el bienestar de todo el mundo, las sociedades desiguales no son precisamente las más avanzadas.

 

Uno de los indicadores de desarrollo tecnológico de un país es el número de ingenieros que es capaz de formar. Cuanto más ingenieros, más capacidad de innovación. ¿Realmente el que necesita un país es talento para desarrollarse?

El talento es uno de los ingredientes principales en la receta del desarrollo. Por esto hay que invertir en formación, en todos los ámbitos, y después ofrecer las condiciones para poner en funcionamiento las capacidades y este talento con que cuenta cada país. El capital humano es probablemente el único ingrediente imprescindible para el desarrollo, por esto los fenómenos migratorios son especialmente preocupantes para los países empobrecidos que pierden población, porque se genera un círculo vicioso de profundización de las causas estructurales de la pobreza: cuanto menos gente hay que tenga capacidad para innovar y crear oportunidades, más gente quiere buscar una oportunidad lejos de su casa. La innovación y el talento, pero, no son un patrimonio exclusivo de la ingeniería, al contrario, a menudo encontramos más entre la gente que no ha tenido la oportunidad de tener una educación superior o media, o ninguna. Y la pregunta que siempre queda es hasta donde estas personas y su país podrían llegar apostando, a través de la educación, por su talento.

Ahora bien, sin condiciones, es decir, sin ciertas condiciones políticas, el talento tampoco es suficiente. Sin Estados democráticos, sin respeto por los derechos humanos, con corrupción, con deudas externas inasumibles, el talento se ahoga, por si solo tampoco puede resolverlo todo. A la vez que hacemos lo posible para potenciarlo, con la educación, con la participación de todo el mundo, también hay que trabajar para tener el entorno que permita desplegarlo con todo su potencial.

 

La ingeniería está presente en nuestro ámbito diario. Seguramente, por su experiencia, ha comprobado la diferencia entre la tecnificación de las sociedades. Existe la creencia que un territorio más tecnificado es el que tiene más calidad de vida. ¿Es realmente así?

No es una relación simple y directa, pero sí que podemos decir que la tecnificación tiene mucho que ver con el logro de determinados estándares de vida que podemos considerar de calidad. Sobre todo con respecto al acceso a los servicios básicos, como el agua, la energía o la comunicación, con todas las posibilidades que genera para facilitar la educación o la participación ciudadana en los asuntos públicos, un índice clarísimo de evolución positiva en la calidad de vida.

Pero a veces no es así, la cuestión, como decía, es más compleja del que puede parecer a simple vista. Por ejemplo, la telefonía móvil, que es un grado de tecnificación brutal en comparación al acceso al agua potable, y que seguramente no tiene un impacto tan intenso y directo en la mejora de la calidad de vida, se ha extendido por todo África durante la última década. No es ni bueno ni malo, es así. Seguramente es mejor que casi cualquier persona en Camerún o Mozambique (para mencionar dos países donde trabajamos) tenga un teléfono móvil que no lo tenga. Pero que el acceso a otras tecnologías no haya seguido un orden más lógico de prioridades, como mínimo en relación a indicadores tan simples como las enfermedades que se evitan o cuántas personas acceden a una educación mejor, hubiera sido mucho mejor. Y es una responsabilidad compartida, de quien trae (o impone) la tecnología y de quién la acepta: a menudo las familias de los países empobrecidos les cuesta menos adquirir un televisor propio para su casa que asegurarse un buen suministro de agua en la comunidad donde viven.

¿Cómo un ingeniero puede contribuir a la realización de proyectos en países en vías de desarrollo?

Básicamente aportando sus conocimientos y su experiencia. La premisa básica es aceptar que el talento, del cual hablábamos, y los conocimientos siempre existen allá donde trabajamos y colaboramos, aunque no se presenten en la forma en que estamos acostumbrados. Tenemos que tener la humildad y la sabiduría para aceptar un intercambio constante, cosa que a menudo nuestra formación y prepotencia primermundista no nos deja. Y sobre todo, pensar que si las cosas no han evolucionado de la manera que pensamos, es porque hay razones de fondos que lo han impedido.

También creo fundamental el hecho de organizarse para hacer efectiva nuestra aportación a procesos de desarrollo que tienen ciclos larguísimos, que quizás no veremos acabar, y de los que no sabemos prácticamente nada cuando entramos en contacto con ellos. Hay que vencer la tentación de volverse un freelance o un francotirador de la tecnología redentora, y articularse con las entidades que estamos haciendo trabajo aquí y allá. Animo a todo el mundo a colaborar con ESF y con otras organizaciones donde poner la tecnología al servicio del desarrollo humano es una de sus preocupaciones principales.

¿El contexto de crisis favorece también la cooperación entre personas?

En general, sí. Cada vez sientes más conversaciones, comiendo, en el metro, donde la gente se da cuenta que el espíritu que hay que recuperar es de la cooperación, no el de la competitividad. Cuando tienes la ocasión de trabajar con gente de países empobrecidos, te das cuenta que allá el espíritu siempre ha sido este, y ves que las redes sociales son infinitas, la colaboración entre familias, amigos, vecinos... Todo ello hace el pequeño milagro diario de sobrevivir un día y otro. Si fuéramos economistas, diríamos que esto es un activo intangible. El que está claro es que hace falta una actitud mucho más cooperativista para construir el bienestar de todo el mundo, las sociedades desiguales no son precisamente las más avanzadas.

Cumple tu reto, es una campaña para sensibilizar a la sociedad de la necesidad de apoyar a proyectos que se desarrollan en otros países. ¿En qué consiste?

Cumple tu reto pretende recuperar y poner en valor este espíritu cooperativo, que la ingeniería tiene en gran medida, para superar las dificultades que tenemos por el delante. Cuando diseñábamos la campaña, todo el mundo coincidía que su motivación íntima para hacerse ingeniero/a había sido un deseo de transformación, de arreglar las cosas: este impulso inicial y este valor son los que quiere evocar la campaña para pedir la colaboración del colectivo de la ingeniería a todo el Estado para salir adelante nuestra tarea solidaria.

A la práctica, consiste a ponernos retos, pequeños proyectos con impacto, a los cuales entre todo el mundo podamos apoyar a través de nuestras aportaciones económicas. También a llamar a una implicación a nuestra entidad, haciéndose socio y colaborando como voluntario. Los colegios profesionales, las escuelas, los medios especializados en tecnología y la Caixa de Ingenieros ya están colaborando. Hay que hacer especial mención a esta entidad, que ha creído en un mensaje que comparte como parte de su esencia en cuanto que cooperativa de crédito, que a pesar de la crisis sale adelante por haber continuado con su manera de hacer.

Se denomina brecha digital a la carencia de infraestructuras y tecnologías de la información y comunicación que pueden afectar a la alfabetización digital. Las TIC son consideradas esenciales por el desarrollo de un territorio. ¿Qué proyectos ha liderado Ingeniería Sin Fronteras en los cuales las nuevas tecnologías hayan sido significativas para la mejora de la calidad de vida de los beneficiarios?

Efectivamente, las TIC ofrecen oportunidades de mejora de la calidad de vida nada despreciables, sobre todo al ámbito rural. En Perú, durante muchos años, se ha sido desarrollando un programa, que después se ha transferido a otras instituciones, que mejoraba la asistencia médica primaria en zonas de comunicación muy difícil. A través de radioenlaces, se podían hacer visitas y diagnósticos a distancia, que conseguían una mayor cobertura médica con los mismos medios. En Argentina, los radioenlaces permitían el acceso a Internet y a recursos de educación en las comunidades más dispersas del Chaco, así como en la red de radios comunitarias, a veces el único vínculo con el mundo exterior y fuente de información. Al Sáhara, a los campos de refugiados del POLISARIO, se ha apoyado al Departamento de Agua al sistema de seguimiento de incidencias en la red de distribución de agua, a través del despliegue de enlaces de radio, con una tecnología muy sencilla pero eficaz.

Seguramente se podría trabajar mucho más con las nuevas tecnologías, pero los financiadores, en el mundo de la cooperación al desarrollo, todavía no han acabado de ver todo su potencial, como por ejemplo pasa con las energías renovables y otras intervenciones netament tecnológicas.

En los países más ricos a menudo se ha pasado de una sociedad industrial a una sociedad informacional, más dependiente de las nuevas tecnologías que de la industria. En cambio, en los países emergentes a menudo el modelo de desarrollo no se basa en una industria tecnificada previa. ¿El desarrollo económico y social de un territorio se puede basar sólo en las TIC?

No lo creo. En todo caso, podemos hablar de una participación más o menos grande de las TIC en el salto tecnológico que haga un país. Es evidente que esto está pasando en la China, la India o el Brasil, las TIC están acompañando y fundamentando el crecimiento tecnológico y económico (falta ver si el social también) que se está dando. Pero, tal como decía antes, la irrupción descontextualitzada de las TIC no tiene el poder de transformar una sociedad postcolonial o preindustrial por sí sola. Tienen un impacto evidente, muy potencial, pero tienen que ir de la mano de un paquete tecnológico, mucho más ancho y, casi en todos los casos, de unas condiciones políticas y sociales suficientes para asegurar libertades y derechos individuales.

¿Cuál es el proyecto del cual se siente más satisfecho de los que ha trabajado?

Es una pregunta que me hacen a menudo y la respuesta es la misma: para mí el proyecto que me da más satisfacción es nuestra asociación, porque durante casi veinte años hemos dado la oportunidad a centenares de profesionales y estudiantes de ingeniería de aportar su granito de arena para construir una sociedad global que crezca sin excluir nadie. Entre todas y todos hemos hecho una asociación profundamente democrática y participativa, que no ha olvidado nunca su compromiso con los retos que también tenemos en nuestra casa, no sólo en los países del Sur. A pesar de haber crecido y pasado de ser una organización universitaria a ser una entidad con cerca de 30 personas contratadas, presente en 6 países, hemos conseguido conservar nuestro carácter asambleario. Creo que es para sentirse orgulloso y satisfecho.

 

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Martes 12 Noviembre 2019

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